Las astrónomas y científicas notables

Siempre que se las ha dejado, las mujeres han aportado su inteligencia a la ciencia

El historiador José Manuel Sánchez Ron, en su libro “Ciencia y poder”, afirma que entre 1650 y 1770, el 14% de los astrónomos eran mujeres. ¿Cuántas de ellas han pasado a la historia? Hasta la primera mitad del siglo XX sólo aparece citada en la historia de la ciencia Marie Curie. Durante siglos, los historiadores ocultaron sistemáticamente esta presencia femenina en la investigación y los conocimientos.

Entre las muchas mujeres de gran valía y responsables de avances científicos importantes, que han trabajado a la sombra de sus maridos o hermanos o que sus logros fueron adjudicados a sus jefes, tienen especial relevancia las citadas a continuación. Con todo agrado añadiré a las que alguien considere que falta en esta reducida lista. El autor de esta web ha tenido la felicidad de haber vivido siempre rodeado de mujeres inteligentes y libres en su ambiente familiar, en el colegio y luego en las diversas empresas en donde trabajó. Un motivo más para contribuir a la reinvidicación de todas ellas.

El poeta Lope de Vega, en su comedia “La doncella Teodora”  expresa de forma clara y primorosa su aprecio hacia las mujeres. Dice:
si en las Universidades
entrar mujeres se usara
las cátedras fueran suyas
pero ellos temen su infamia
”.

Lope de Vega
Félix Lope de Vega y Carpio

Pulsando en la imagen o en el nombre de cada una, hay un enlace a un desarrollo de su biografía.

Carolina

CAROLINA HERSCHEL (1750-1848). Astrónoma alemana, hermana del conocido William Herschel astrónomo real de Inglaterra. William, que inició a Carolina en el estudio de las estrellas, le construyó un pequeño telescopio, al que llamaba "barredor de cometas". En 1786 se convirtió en la primera mujer que descubría un cometa.Pronto descubrió tres nuevas nebulosas. El rey de Inglaterra acabó asignándole un salario como astrónoma real. Colaboró con su hermano en el descubrimiento de mil estrellas dobles, demostrando que muchas eran sistemas binarios, lo que suponía la primera prueba de la existencia de la gravedad fuera del sistema solar.

Mileva

MILEVA MARIC (1875-1948). Física alemana, primera mujer de Einstein. Se licenció en física y existen varias cartas en las que Einstein debate con ella sus ideas de la relatividad e inclusive se refiere a “nuestra teoría” y le da trato de colega.

Susan Jocelyn

SUSAN JOCELYN BELL (1943). Astrónoma irlandesa. Descubridora de los púlsares. Al primer púlsar se le conoce hoy como CP 1919, aunque debería llamarse estrella Bell. En 1974, Anthony Hewish y Sir Martin Ryle recibieron el premio Nobel de Física ... por el descubrimiento hecho por Jocelyn Bell.

Rosalyn

ROSALYN FRANKLIN (1920-1958). Cristalógrafa británica, experta en rayos X. Con sus fotografías posibilitó a Watson y Crick descubrir la estructura de doble hélice del ADN -hallazgo por el que recibieron el Premio Nobel en 1962-, es más conocido porque en los últimos años ha sido reivindicado por otras científicas, pero su nombre no aparecía en las historias del descubrimiento del ADN no obstante su papel capital.

 

Vera

VERA COOPER RUBIN (1928). Vera Rubin es Doctora honoris causa de numerosas universidades, incluyendo a Harvard y Yale. Actualmente, es astrónoma investigadora en la Carnegie Institution de Washington.

Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y de la Academia Pontificia de las Ciencias.

El 15 de junio de 2009, se celebró en Ontario una conferencia titulada “Desvelando la masa de las galaxias” para festejar su 81º cumpleaños y celebrar junto con otros astrónomos los logros conseguidos en su exitosa trayectoria.

Beatrice Stinsley

BEATRICE STINSLEY (1941-1981). Astrófísica británica, educada en Nueva Zelanda y desarrolló su vida profesional en Texas, USA. Sus trabajos de investigación abrieron las puertas al estudio de la evolución de las estrellas y de las galaxias.

Beatrice Tinsley influyó profundamente en lo que los científicos conocen ahora acerca del origen y del tamaño del Universo.

Marie

MARIE CURIE (1867 - 1934). Física polaca. El 25 de junio de 1903, Marie publicó su tesis doctoral, titulada “Investigaciones acerca de las sustancias radiactivas”. Defendió su tesis ante un tribunal y obtuvo el doctorado con mención cum laude. Ese mismo año, junto con Pierre Curie y Henri Becquerel, Marie fue galardonada con el Premio Nobel de Física "en reconocimiento de los extraordinarios servicios rendidos en sus investigaciones conjuntas sobre los fenómenos de radiación descubierta por Henri Becquerel".

Lisa

LISA MEITNER (1878 -1968). Física alemana. Esta notable científica es una de las figuras más importantes de la física moderna y le fue injustamente negado el premio Nobel de Química de 1944, otorgado al químico Hahn, a pesar de sus largos años de colaboración con éste en el descubrimiento de la fisión nuclear. Recibió cinco doctorados honoris causa y varias condecoraciones como la medalla de oro Max Plank, en 1949; el premio Otto Hahn de Física y Química, en 1955; y el premio Enrico Fermi, en 1966. Luchó toda su vida por el uso pacífico de la energía atómica.

astrolabio

 

FÁTIMA DE MADRID. Nació en Madrid en el siglo XI, pero gran parte de su vida transcurrió en Córdoba, entonces centro del saber mundial. Trabajó junto a su padre, el célebre astrónomo Al-Mayriti, en investigaciones astronómicas y matemáticas. Juntos editaron y corrigieron las Tablas Astronómicas de Al-Khwarizmi, ajustándolas al meridiano de Córdoba y situando el ‘centro del mundo’ en la capital del Califato, como referente para todos los cálculos. Además de colaborar con su padre, Fátima escribió numerosos trabajos de astronomía, conocidos como “Correcciones de Fátima”.

 

Hipatia

HIPATIA DE ALEJANDRÍA. Filósofa, astrónoma y matemática romana (370 - 415), nació en Alejandría, capital de la provincia romana de Egipto. Su padre, Teón de Alejandría, filósofo y matemático  se dedicaba a la investigación y a la enseñanza en el Museo de Alejandría, fundado por Ptolomeo. Hipatia se educó en un ambiente académico y culto, aprendió matemáticas y astronomía de su padre, quien además le transmitió su pasión por la libertad y la búsqueda de lo desconocido. Aunque viajó a Atenas e Italia para recibir algunos cursos de filosofía, se educó como científica en el propio Museo y formó parte de él hasta su muerte. Incluso llegó a dirigirlo alrededor del año 400. Cultivó varias disciplinas: filosofía, matemáticas, astronomía y música. Durante veinte años se dedicó a enseñar todos estos conocimientos.

Felizmente, las actitudes están cambiando. Así lo expresa la periodista Victoria Toro, Comisaria de la exposición “La estirpe de Isis. Mujeres en la historia de la ciencia”, que se exhibió en el Museo de la Ciencia de Valladolid hasta el 14 de julio de 2009, y que estará tres años itinerante por España, dijo:
"Lo que más me ha llamado la atención de todo lo que he descubierto es que ha habido muchísimas mujeres en la historia, que se han dedicado a la ciencia en todas las disciplinas: alquimistas, astrónomas, médicas, botánicas, paleontólogas, matemáticas, geólogas, y sin embargo son poquísimos los nombres que conocemos. La mayoría de sus trabajos se han atribuido a sus padres, hermanos, maridos, compañeros o amantes".
Esta exposición “La estirpe de Isis”, nombre de la diosa que dio a los pueblos del Nilo la escritura y la medicina se trata de una muestra muy gráfica, que pretende que los visitantes puedan ver científicas de todas las épocas. "Que, sobre todo las jóvenes, vean que para ser científicas no se necesita ser un genio, que se puede tener familia y además dedicarse a la ciencia. Es conveniente que las jóvenes tengan referencias y que sepan que antes de ellas ha habido otras miles, sólo que se las ha dejado de lado".
Victoria
La insigne periodista Victoria Toro

Un caso notable y muy conocido sucedió a finales del siglo XIX, en el observatorio astronómico de la Universidad de Harvard. Allí se decidió iniciar un sistema de clasificación de las estrellas del firmamento que iba a revolucionar la astronomía. Para hacer este inmenso trabajo el observatorio contaba sólo con 400.000 dólares. El director tuvo una genial idea: contratar a mujeres, pues a ellas se les pagaba mucho menos que a los varones. Se les ofreció un salario de  entre 25 y 35 centavos de dólar por hora, equiparable al de un obrero.
Así fue como Anna Palmer, Williamina Fleming, Antonia Maury, Annie Cannon y Enrietta Leavitt, entre muchas otras, contribuyeron a la ciencia realizando complicadísimos cálculos y llevando registros sistemáticos de datos.

Annie Cannon desarrolló un sistema de clasificación de estrellas que fue adoptado como estándar por la Unión Astronómica Internacional. Enrietta Leavitt descubrió las estrellas variables, un hallazgo tan importante que fue reconocido con una nominación al Nobel de Física en 1925, cuatro años después de su fallecimiento. (Todavía no había nacido Oback Obama, con quien se ha acelerado el tiempo de entrega de los premios).

Astrónomas
Astrónomas en el siglo XIX

ENLACES INTERESANTES
“Científicas Invisibles” es un proyecto que engloba tres acciones paralelas: una exposición (“Científiques Invisibles”), un ciclo de debates (“Mujeres innovadoras”) y una unidad didáctica dirigida a los estudiantes de bachiller (“¿Por qué dedicarse a la investigación? La aportación de la mujer científica al desarrollo científico y tecnológico”).

Antonia Ferrín Moreiras (1914- 2009) fue la primera astrónoma gallega.

Tuneko Okazaki fue la primera mujer profesora en la universidad japonesa de Nagoya.

La matemática Émilie du Châtelet fue una matemática y física francesa, considerada como la primera científica de la historia moderna.

La inglesa Mary Anning a principios del siglo XIX, cuando recién tenía 12 años de edad, hizo un descubrimiento sensacional: nada menos que el primer esqueleto completo de ictiosauro. Este puede verse ahora en el Museo de Historia Natural de Londres. De mayor, creció su fama de excelente buscadora de fósiles.

Ada Lovelace (hija del poeta Lord Byron) es considerada la primera programadora de la historia. Cuenta con un lenguaje de programación que lleva su nombre: el Ada, creado en el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en el año 1979. Su rostro también ha aparecido como marca de autenticidad en los certificados de licencia del sistema operativo Microsoft Windows.

Un interesante artículo de Isabel Pérez Martín, publicado el 22 de octubre de 2009, en la web "Caos y Ciencia", del Observatorio Astronómico de Canarias, titulado "Beatrice Hill: Una pionera en la astronomía galáctica"

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