Las constelaciones de estrellas

Las constelaciones son agrupaciones convencionales de estrellas

Se llama constelación a una agrupación convencional de estrellas cuya posición en el cielo nocturno es aparentemente cercana.

Desde la más remota antigüedad, en las cultura mesopotámica, china e hindú, los observadores del cielo idearon figuras formadas por grupos de estrellas uniéndolas con líneas imaginarias.

Los astrónomos de esos pueblos agruparon las principales estrellas visibles en constelaciones a las que dieron nombres alusivos a las figuras imaginadas.

Las estrellas de una constelación están juntas sólo aparentemente. En la realidad pueden encontrarse a miles de años luz unas de otras, aunque en el cielo nocturno aparenten formar figuras tales como un escorpión, un león, un toro o el cinturón de un cazador celeste (Orión).

En la Odisea (siglo IX a.C.) Homero menciona la constelación de Orión.

Orión
Constelación de Orión

En el siglo II a.C. Ptolomeo incluyó en su obra Almagesto un catálogo de 1.022 estrellas, agrupadas en 48 constelaciones.

Este catálogo mencionaba solamente las estrellas visibles desde Alejandría, lugar desde donde Ptolomeo llevó a cabo sus observaciones.

La obra de Ptolomeo se habría perdido definitivamente si no hubiera sido recuperada por los astrónomos árabes, los cuales agregaron algunas estrellas del hemisferio sur que Ptolomeo no conocía. Estas 48 constelaciones fueron las únicas reconocidas en Occidente hasta finales de la Edad Media.

Ptolomeo
Ptolomeo (siglo II a.C.)

Las constelaciones chinas son uno de los agrupamientos estelares más antiguos del mundo, aunque muy diferentes a las constelaciones reconocidas por la Unión Astronómica Internacional, que se basan en la astronomía griega.

Los Incas daban mucha importancia a las constelaciones, las cuales asociaban con la temporada de lluvias de interés para la  agricultura. Entre sus constelaciones se destacan la Cruz del Sur y el Centauro.

Para ellos las Vía Láctea estaba oscurecida por sacos de carbón. La astronomía jugó un papel muy importante en la construcción de sus ciudades.

Cruz del Sur

A partir de 1928, la Unión Astronómica Internacional (UAI) decidió reagrupar oficialmente la esfera celeste en 88 constelaciones. El trabajo fue llevado a cabo fundamentalmente por el astrónomo belga Eugène Joseph Delporte y publicado por la UAI en el año 1930.

Las 48 constelaciones de Ptolomeo fueron incluidas en la lista de la UAI.

Entre las constelaciones más conocidas de entre estas 88, están las 13 del Zodíaco. El Zodíaco es una banda de cielo situada alrededor del ecuador celeste por donde, aparentemente, transitan el Sol y los planetas.

Durante el siglo V a. C., el Zodíaco fue dividido en 12 partes iguales (una por cada mes del año) a las cuales dieron el nombre de la constelación más próxima.

Debido a la precesión de los equinoccios, la constelación de Ofiuco se ha ido introduciendo entre Sagitario y Escorpio, de manera que durante la primera quincena de diciembre, el Sol entra en esta constelación. Por tal motivo, desde hace algún tiempo, es considerada como la décimo tercera constelación del Zodiaco.

Las otras doce son: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.

Zodiaco

A partir del siglo XVI, cuando los navegantes europeos comenzaron a explorar los mares del sur, se encontraron con un cielo desconocido.

Para poder guiarse por medio de esas nuevas estrellas idearon nuevas constelaciones.

En 1603, el astrónomo alemán Johann Bayer (1572 - 1625), publicó el primer atlas astronómico que cubrió los dos hemisferios. A su obra la llamó Uranometría.

Además de incluir las 48 constelaciones de Ptolomeo, Bayer añadió 12 constelaciones trazadas para el hemisferio sur, único lugar en el mundo en donde se veían.

El atlas de Bayer fue la obra maestra de la época. Hay que recordar que todavía no se había inventado el telescopio.

Las nuevas constelaciones que describió fueron:  Apus, el ave del Paraíso; Chamaeleon, el camaleón;  Dorado, el pez; Grus, la grulla; Hydrus, la hidra macho; Indus, el indio americano; Musca, la mosca; el Pavo; Phoenix, el ave fénix;  Triangulum Australe, el triángulo del sur; Tucana, el tucán; Volans, el pez volador.

Los nombres tan exóticos de estas nuevas constelaciones, les aseguraron un éxito inmediato.

Uranometría

En nuestros días, las constelaciones han perdido la importancia que antaño poseían. Ahora los astrónomos profesionales se refieren a los objetos por su posición en la esfera celeste, usando el sistema de coordenadas. En términos generales, sólo los astrónomos aficionados siguen conociendo y estudiando las constelaciones.

Para poder identificar correctamente las constelaciones, es necesario poder ver las estrellas que dibujan sus figuras. Las personas que viven en las ciudades o áreas limítrofes ven muy pocas de ellas porque la contaminación lumínica afecta adversamente la visibilidad de los astros más tenues.

La constelación de Orión es una de las más bellas y más fáciles de identificar, sobre todo en el hemisferio sur.

La constelación del Can Mayor es un conjunto de estrellas que parecen seguir a Orión, el cazador. La estrella más brillante de Can Mayor es Sirio, la estrella más brillante del cielo nocturno, sólo superada en brillo por la Luna y los planetas Venus, Júpiter y Marte. Sirio es una de las estrellas más próximas a la Tierra (8,7 años luz) y a su alrededor orbita otra estrella: una enana blanca llamada Sirio B. Can Mayor tiene muchas otras estrellas, entre las cuales hay una que tiene 2 planetas que orbitan a su alredor. También hay en Can Mayor un sistema binario constituido por dos púlsares.

La constelación de Géminis (los mellizos) tiene dos estrellas muy brillantes: Cástor y Pollux. Cástor es de color anaranjado y con un telescopio muy potente se puede ver que no es una sola estrella, sino que es un sistema de 6 estrellas.

La constelación de Unicornio está rodeada por Orión, Géminis y Can Mayor. Lo más interesante de esta constelación es lo que descubrieron William Herschel y su hermana Carolina en 1781: que una de sus estrellas, la beta unicornio, es en realidad un sistema de 3 estrellas que forman un triángulo y que, según palabras de Herschel, constituyen una de las más bellas visiones del cielo.

Para realizar con éxito las observaciones, se recomienda, buscar un lugar oscuro. Es recomendable empezar por una constelación, la que hemos visto y reconocido desde siempre. A partir de esa constelación, vamos desplazando la vista a las constelaciones que ésta tiene al lado, comparando con lo que tengamos en un mapa del cielo nocturno.

Una vez identificada una constelación en el cielo nocturno, las demás se van localizando con bastante facilidad. Hay que buscar en el cielo y en el mapa, las constelaciones que están al lado de las que se van identificando. En una sola noche se pueden aprender la mitad de las 88 que hay en total.

ENLACES INTERESANTES

La constelación de Orión

Cómo identificar constelaciones y orientarse en el cielo. Excelente web de Miguel Serra.

Observadores

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