EL HOMBRE, EL SER HUMANO

Rodin

El filósofo y matemático René Descartes dijo: “Pienso, luego existo", "Cogito, ergo sum"

 

En el pequeñísimo planeta, que llamamos Tierra, que gira alrededor de una de las miles de millones de estrellas que, a su vez, giran alrededor del centro de una de las miles de millones de galaxias, está el HOMBRE, el Ser Humano.

En la imagen inferior, se ven dos de estas galaxias (se denominan M81 y M82).

La galaxia en la que vivimos, se denomina "Vía Láctea" y es muy parecida a la galaxia que se ve a la derecha en la figura inferior.

Nuestro Sol, es una de entre las 200.000 millones de estrellas que se calcula que tiene la Vía Láctea.

Pulse aquí para confirmar que la Tierra es algo "pequeñisimo".

Tierra

Galaxias

Si se reduce el SER HUMANO a lo que es estrictamente "materia", es imposible no sentir  asombro y admiración.

electronesfuerzaquark

Desde el punto de vista material, parece ser que una eficaz combinación de quarks, protones, neutrones y electrones que interaccionan debido a fuerzas realmente misteriosas y de acuerdo a unas leyes pre-existentes y desconocidas han dado como resultado al SER HUMANO.

Este SER HUMANO, además de toda la maravillosa organización de su cuerpo, es consciente de su propia existencia y es capaz de plantearse el reto de intentar averiguar qué es la materia, cuál es la extensión del universo en donde vive y cuáles son los modelos matemáticos de las leyes que rigen la materia.

No cabe duda de que todo esto es asombroso.

Familia

La alegría que conlleva la aceptación de sí mismo como algo maravilloso, origina el respeto y la aceptación hacia quienes comparten este milagro de la vida humana.

Teresa de Calcuta simboliza la solidaridad con el dolor de los semejantes y la grandeza  frente a sus debilidades. El trabajo por los otros seres humanos, puede y debe seguir realizándose.

Todos los pensadores coinciden en la idea de "amar al prójimo como a sí mismo".

Teresa

Este SER HUMANO ha desarrollado sus facultades hasta tal punto que, además de ser consciente de su existencia, ha empezado a descubrir lo que hay más allá del planeta en el que vive. Con la convicción de que es posible y muy probable que haya otros seres inteligentes en planetas de otras estrellas, desde comienzos de los años 1970's está intentando establecer algún contacto con ellos.

Voyager Placa

La imagen superior representa la placa de oro que llevan adheridas las sondas espaciales Pioneer X y XI del programa de exploración espacial de la NASA. Fueron lanzadas en los años 1972 y 1973, respectivamente.  
Carl Sagan persuadió a la NASA para que las sondas llevaran esta placa diseñada por él y por Frank Drake. Las placas portan un mensaje simbólico que informaría, a una posible civilización extraterrestre que llegara a interceptar las sondas, acerca del ser humano y de su lugar de procedencia: la Tierra.
En ellas aparecen: a la derecha, la imagen de la sonda, con el único fin de dar proporción a las dos figuras humanas dibujadas delante, una femenina y otra masculina.
A la izquierda, un haz de líneas que parten radialmente de un mismo punto. Ese punto de referencia es el Sol, las líneas indican la dirección de los púlsares más significativos cercanos a nuestro sistema solar y en cada uno, en sistema de numeración binario, la secuencia de pulsos de cada uno. Una civilización técnicamente avanzada, con conocimiento de los púlsares, podría interpretar las placas.
El esquema situado en la parte superior izquierda de la placa, representa una inversión en la dirección de spin del electrón, en un átomo de hidrógeno, el elemento más abundante en el universo. En la parte inferior se representa un esquema del sistema solar, con los planetas ordenados según su distancia al Sol y con una indicación de la ruta inicial de las Pioneer.

Resultaría incompleta esta visión del HOMBRE si no se mencionara la creencia universal, existente en todos los tiempos y en todos los países, de que el SER HUMANO, además de un cuerpo, tiene algo más, distinto de la materia: un alma .

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