Eclipses de Luna

En los eclipses de Luna, la sombra de la Tierra tapa a la Luna

La Luna carece de luz propia y si brilla es gracias a la luz que refleja al ser iluminada por el Sol.

Aunque el diámetro del Sol es 400 veces mayor que el de la Luna, desde la Tierra parece que la Luna tiene una tamaño similar al del Sol. Esta aparente igualdad de tamaño se debe a que la distancia que nos separa del Sol también es cuatrocientas veces mayor que la distancia a la Luna.

La luz del Sol que llega a la Tierra proyecta un cono de sombra convergente y un cono de penumbra divergente.

Se estima que la altura del cono de sombra convergente es de 1.300.000 km, cuatro veces mayor que los 384.000 km que hay de la Tierra a la Luna. Debido a esta circunstancia, la Luna entra a veces en el cono de sombra y nosotros podemos ver un eclipse de Luna.

Un eclipse de Luna es visible por los habitantes de todo un hemisferio terrestre.

 

Eclipse lunar
Imagen en Wikipedia

Orbita Lunar

Si la órbita de la Luna fuera paralela a la eclíptica, habría un eclipse cada vez que hubiera luna llena (plenilunio), es decir todos los meses. Pero, como la órbita lunar está inclinada en 5º 9’ con respecto al plano de la eclíptica, en la mayoría de las veces que hay luna llena nuestro satélite se encuentra un poco por encima o un poco por debajo del plano de la órbita terrestre y la Luna no entra en el cono de sombra. Solamente se producen eclipses cuando la Luna se encuentra en uno de los cruces (nodos) de ambas órbitas. Es decir, una o dos veces al año. Los eclipses lunares sólo pueden ocurrir en la fase de Luna llena.

Un eclipse lunar puede durar varias horas. La Luna tarda cerca de una hora en cruzar la penumbra.

Luego emplea otra hora cruzando la sombra, tiempo en el que observa el eclipse en su totalidad.

En la fase final del eclipse, la Luna entrar en la otra zona de penumbra.

Eclipse Lunar
Imagen en la web de astrogea.org

La atmósfera terrestre tiene gran influencia vital en la percepción de los eclipses. Si no hubiera atmósfera en la Tierra, la Luna desaparecería completamente durante el eclipse.

Durante el eclipse, la Luna no desaparece por completo debido a que algunos rayos solares se curvan al pasar por la atmósfera terrestre e inciden en la superficie de lunar iluminándola debilmente. Por esta causa, la Luna totalmente eclipsada adquiere un color rojizo característico.

Siempre resulta impresionante contemplar el avance del eclipse, a medida que la Luna va entrando a la zona de penumbra y luego a la zona de sombra total.

Observando la forma curvada de la sombra terrestre proyectada sobre la Luna durante los eclipses, Aristóteles, en el siglo IV antes de Cristo,   llegó a la conclusión de que la Tierra es esférica, pues sólo una esfera puede proyectar siempre una sombra de forma circular cuando es iluminada desde ángulos diferentes.

Luna Eclipse
Imagen publicada en la web taringa.net

A lo largo de un año terrestre no puede haber más de siete eclipses lunares o solares y, como mínimo, se producirán dos eclipses. Los eclipses se producen de dos en dos, debido a que los eclipses lunares vienen precedidos de un eclipse solar.

Como dato curioso, es interesante saber que Cristobal Colón, en su segundo viaje a La Española, observó el eclipse de Luna del 14 al 15 de septiembre de 1494. Más tarde, valiéndose de las efemérides lunares, predijo el eclipse lunar del 29 de febrero de 1504 y aprovechó este conocimiento para impresionar a los indígenas de Jamaica y así obtener de ellos los víveres que hasta ese momento se negaban a proporcionarle.

Ir a la página inicial