Cuidado con el microondas

Radiaciones de microondas, sobrecalentamiento, supercalentamiento

Un joven de 26 años decidió tomarse una taza de café instantáneo. Puso a calentar agua en el horno de microondas (algo que ya había hecho antes en varias ocasiones) en una taza con agua sola.

Cuando se acabó el tiempo programado, sacó la taza del horno.

Al mirar la taza se dio cuenta de que el agua no estaba hirviendo; en ese momento, de repente, el agua de la taza saltó violentamente y le dio de lleno en  la cara.

Su rostro quedó con heridas de 1º y 2º grado y perdió parcialmente la vista del ojo izquierdo.

Horno

 

El accidente relatado se produjo debido a un fenómeno conocido como supercalentamiento. Sucede porque el agua se calienta mucho antes de que las burbujas empiecen a formarse.

Si la taza es nueva, si no tiene ningún raspón o ranura por donde las burbujas puedan ir y puedan empezar a burbujear en el agua que ya está caliente, el calor del agua va sobrepasando el punto de ebullición, sobrepasa los 100º normales y sigue aumentando su temperatura y acumulando energía calórica.

Esta energía queda como  estancada hasta que al contacto con el aire, brota con una fuerza tremenda, haciendo saltar el agua en todas direcciones.

Este tipo de accidentes es  relativamente frecuente. Nunca hay que poner a calentar solamente agua o leche en el microondas. Siempre se debe poner algo en el agua, un palito de madera o una bolsa de té. O bien, graduar el tiempo para que el agua no llegue a hervir. Si se va a calentar solamente el agua es mejor usar la cocina de gas.

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