LO QUE PERCIBIMOS DEL UNIVERSO

La Tierra, la Luna, el Sistema Solar, la Vía Láctea, las galaxias y las nebulosas

Ahora sabemos que el Universo es mucho más grande de lo que podemos imaginar. Es enormemente extenso, tiene miles de millones de galaxias. En cada galaxia hay miles de millones de estrellas. El Sol es una estrella de una de las galaxias. La hermosa Tierra es uno de los componentes del sistema solar. Y tú, eres una persona consciente de tu existencia y eres capaz de asombrarte ante tanta maravilla. Es maravilloso que podamos pensar!!!

Hay una pregunta que ha obsesionado a la mente humana desde la antigüedad. Que se sepa, fue planteada por primera vez, en el siglo V a.C por el griego Empédocles: ¿está totalmente vacío el inmenso espacio, en los lugares donde la materia no está presente?
El inmenso espacio ¿está lleno de una sustancia invisible, muy ligera? Algunos han llamado éter a esa sustancia. El hecho es que esta pregunta NO tiene todavía una respuesta sólida.
Casi nada de esto se sabía en la antigüedad y hasta muy avanzado el siglo XVII.
Se pensaba que el cielo era un toldo rígido en donde estaban insertados como diamantes los brillantes cuerpos celestes. Por lo cual, al cielo estrellado, lo llamaban firmamento.

En el siglo VI a. C. los sabios griegos ya se habían percatado de que debían de existir varios toldos similares al de las estrellas, y que en ellos estaban insertados los astros que se movían. El sol, la luna y los planetas, no podían estar en el mismo toldo que las estrellas fijas. Se suponía que cada uno estaba en una bóveda propia.

La primera medición científica conocida de una distancia cósmica, la realizó el año 240 a.C. el director de la Biblioteca de Alejandría, el griego Eratódtenes. Sus cálculos le llevaron a deducir que el diámetro de la Tierra era de 12.000 km.

Basándose en este diámetro de la Tierra, en el año 150 a.C. otro sabio griego llamado Hiparco calculó que la distancia entre la Tierra y la Luna era de 384.000 km.
El sabio griego Aristarco quiso calcular la distancia entre el Sol y la Tierra, pero al carecer de instrumentos apropiados, dedujo que el Sol estaba 40 veces más lejos que la Luna. Ahora se sabe que está 400 veces más lejos.
Desgraciadamente, nadie aceptó las ideas de Aristarco, y hasta que llegó Nicolás Copérnico en el año 1543, prevaleció la idea de Ptolomeo. Éste afirmaba que la Tierra permanecía fija, que la Luna estaba a unos 384.000 km y que el resto de astros se encontraban más allá, a una distancia indeterminada en el firmamento.

En 1650, el astrónomo belga Godofrey Wendolin repitió las mediciones del griego Aristarco, pero un instrumento más perfeccionado: con un telescopio. Llegó a la conclusión que el Sol se encontraba 240 veces más lejos que la Luna. Es decir, que la distancia entre la Tierra y el Sol era de 97 millones de kilómetros.

Hasta el año 1673 se había aplicado la técnica del "paralaje" para medir la distancia a la Luna. En ese año, los astrónomos franceses Dominique Cassini y Jean Richter, de manera muy ingeniosa, consiguieron determinar el paralaje de Marte. A partir de ahí, Cassini calculó que la distancia entre la Tierra y el Sol era de 136 millones de km. Este es un valor muy aproximado a la distancia real que es de 150 millones de km. Fue un logro extraordinario, pues sirvió para conocer las dimensiones del sistema solar: Venus, Marte, Júpiter, Saturno. Incluso se llegó a calcular la distancia a la que se encontraba un pequeño planetoide llamado Eros.

Pero las estrellas seguían siendo inaccesibles a cualquier método de medición de distancias. Las estrellas continuaron estando más allá, en el "firmamento", a distancias "enormes", a miles de millones de kilómetros. Se deducía que al brillar a distancias tan alejadas de la Tierra, las estrellas debían de ser cuerpos en llamas y tan grandes como el Sol.

En el año 1830, los telescopios y las técnicas de paralaje se habían perfeccionado mucho. Los astrónomos se volcaron en el cálculo de distancias de las estrellas más brillantes.
En 1838, se informó que la estrella 61 del Cisne estaba a 103 billones de km de distancia (11 años/luz). Poco después, se calculó que la estrella Alfa Centauro estaba de una distancia de 4,3 años/luz.

Hacia el año 1900, ya se había determinado las distancias de 70 estrellas, de las cerca de 6.000 que es posible distinguir a simple vista.
Desde que Galileo apuntó hacia el cielo su rudimentario telescopio, se sabía que hay centenares de miles de estrellas.

Y así sucedió, hasta que llegó Henrietta Leavitt, una de las "calculadoras de Harvard", contratadas por el astrónomo Edward Pickering. Henrietta Leavitt debía anotar los datos de cada estrella, incluyendo su tamaño (relacionado con el brillo) y compararlos con los obtenidos en el mismo sector espacial pero en diferentes momentos del año.

Un día, en 1904, cuando estaba catalogando una placa cristalográfica de la "Pequeña Nube de Magallanes", observó cierto patrón en el comportamiento de las estrellas variables que se hallaban en la constelación de Cefeo.
Entusiasmado por el descubrimiento, Pickering encargó más placas, y durante cuatro años Henrietta Leavitt estuvo pendiente de características de estas estrellas.

En el año 1912, Henrietta Leavitt escribió un trabajo de tres páginas que tituló "Periodos de 25 estrellas variables en la Pequeña Nube de Magallanes". Esta afirmación de que las estrellas más brillantes tienen los períodos más largos, terminó revolucionando totalmente la ciencia astronómica.
Este breve artículo, que ha sido fundamental en la astronomía, estableció la gran regla que permitió comenzar a medir el tamaño del Universo.

Un año después se pudieron determinar muchas más distancias relativas y absolutas entre unas y otras estrellas gracias a los patrones descubiertos por Leavitt. Se había descubierto una forma de medir con bastante precisión la distancia entre estrellas muy lejanas.
Gracias a este nuevo método, en 1918 se calculó el tamaño de la Vía Láctea.

Tierra noche
Luna lobito
Planetas del sol
Vía Láctea
Galaxia
Nebulosa
TIERRA
LUNA
SISTEMA SOLAR
VIA LÁCTEA
GALAXIAS
NEBULOSAS
Sirio
Supernova
Pulsar Cangrejo
Orión
Exoplaneta Agujero negro
ESTRELLAS
SUPERNOVAS
PÚLSARES
CONSTELACIONES
EXOPLANETAS
AGUJEROS NEGROS

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